JESÚS MORENO SEVILLANO OFRECIÓ INTERESANTES CLAVES SOBRE LA PREVENCIÓN FÍSICA EN EL COSTALERO EN SU PONENCIA EN PASIÓN A HOMBROS.

El marchenero, licenciado en Ciencias del Deporte, es también Máster en Rehabilitación y Readaptación Física por la Federación Española de Fútbol y suma 14 años como costalero de la Virgen de la Piedad y de las Lágrimas. En su ponencia, dio numerosas claves para una mejor preparación física del costalero que le lleve a realizar una idónea estación de penitencia, así como en el cuidado de numerosos hábitos, tocando temas de preparación de los ensayos por parte de los capataces, incidiendo en la importancia del trabajo en equipo y advirtiendo de ciertas actuaciones del propio costalero que acaban siendo peligrosas para su salud. Con anterioridad, Juan Antonio Poblete explicó las particularidades de los portadores de tronos de la Semana Santa malagueña.

Fuente: La Voz de Marchena

La primera conferencia de la tarde tuvo como protagonista al marchenero Jesús Moreno, en Mesa Redonda moderada por Juan Gavala, licenciado y doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y Profesor de la Universidad Pablo de Olavide, y que iniciaría tomando la palabra Juan Antonio Poblete, doctor en Fisioterapia por la Universidad de Málaga y que ha realizado una tesis sobre los hombres de trono.

Poblete hizo hincapié que, mientras en el ámbito del costalero se ensaya durante bastante tiempo, los portadores sólo realizan la salida procesional, de forma que el ensayo en cuanto a la forma de llevar los pasos es muy superior, llegando a exponer incluso que un costalero con una experiencia de un año puede tener más que el portador que ha llevado 12, 7 años de media un trono malagueño.

En este sentido, el ponente expuso un estudio en el que tomó una muestra entre 539 portadores de los 14.259 que forman parte de la Semana Santa de Málaga para su tesis, resultando como perfil promedio de portador un hombre de 37 años, 84,6 kilos de peso, 1,73 metros de altura, 145 de hombro y un notable índice de masa corporal, 28,21. La mayor parte de ellos con edad entre 31 y 51 años y con hábitos de practicar deporte frecuentemente durante la semana, lo cual explica el índice reducido de lesiones (5,60 por ciento), ya que en la Semana Santa de Málaga, para el portador la misión es "ponerse debajo del varao el día de la salida, y tirar pa alante", aseguró Poblete.

La descompensación muscular paravertebral es el principal problema para los portadores, con lesiones de hombro, columna y cadera como las más frecuentes, al portar a un hombro, donde normalmente al quedar éste al desnudo se producen muchos hematomas.

Los portadores declaraban recuperarse en muy pocos días, si bien en la incidencia de las lesiones, se mostró muy escéptico Poblete, tanto por su propia experiencia personal en las que "he visto lesiones verdaderamente importantes en portadores de tronos", como por la costumbre de "lucir con orgullo las cicatrices, como si fueran legionarios", por parte de los costaleros.

Posteriormente, tomaría la palabra Jesús Moreno Sevillano, que tras agradecer al Congreso que haya contado con él para esta Mesa Redonda titulada "El Cuidado del Costalero, de la Prevención a la Recuperación".


Dio datos interesantes y contundentes, Jesús Moreno, como que "sólo el 20 por ciento" de los costaleros cuenta con una preparación física adecuada para meterse debajo de un paso o la importancia de ir a reconocimiento médico previo para evitar situaciones como que alguien propenso a taquicardia pueda ser costalero o incluso tener citas periódicas con fisioterapeutas: "Ser costalero no es algo que esté reconocido como un deporte, pero perfectamente se puede decir que el costalero es un deportista, porque ha de tener una preparación física para estar siete u ocho horas o más soportando un peso considerable".

También demostró ser estudioso y a la vez desde su propia experiencia de costalero, de los momentos más difíciles como la levantá, donde por la exigencia de una coordinación perfecta, factores externos como banda de música, ruido de la calle que hacen complicado escuchar al capataz, se produce mayor número de lesiones, exponiendo un detalladísimo esquema de la figura humana donde se aprecian las lesiones más habituales, tanto en tren inferior como superior. (gemelos, cuadríceps, cervical, dorsal...).

Por otra parte, reflexionó sobre ciertos peligros de los que parece que el costalero no es o a veces no quiere ser consciente: "Puede decirme algún costalero que lleva 40 años debajo del paso y no le ha pasado nunca nada, pero a partir especialmente de los 40 años de edad hay que extremar las precauciones, el riesgo de lesión es mayor, y si no le ha pasado nada, podemos decir que es como el que ha conducido toda la vida cin cinturón: el día que tiene un accidente, se sale por la ventanilla".

En este aspecto, también expuso un dato, que dada la realidad que existe en nuestro pueblo, debería ser tenido en cuenta por muchos: "Hasta los 18 años no está bien terminada la formación de los huesos, y el riesgo de lesión también es más alto en menores de esta edad".

Respecto a los costaleros que llevan varios pasos, afirmó que precisamente éstos "son los que necesitan estar mejor preparados físicamente", alertando así contra los excesos de confianza.

En cuanto a las lesiones, hizo ver que las recaídas de tobillo y rodilla son más peligrosas de lo que pueden parecer, generando problemas continuos.

Asimismo, Jesús Moreno advirtió del peligro en todos los sentidos que supone la "manía" aún existente en algunos costaleros de tomarse cervezas en el bar aprovechando algún relevo o descanso, y recomendó ingerir abundante cantidad de agua y zumo aunque en tragos cortos, una alimentación mediterránea y eliminación de frituras para mejor compensación vitamínica y cuidar las horas de sueño antes de meterse debajo de un paso. Todo ello evita situaciones como calambres y contracturas.

En cuanto a la preparación de la cuadrilla, animó a los capataces a adaptar su forma de trabajar a las características de su cuerpo de costaleros, estudiando las capacidades y cualidades de cada uno de ellos, para lo que hizo símil con la función del "entrenador" de un equipo deportivo, y si es preciso modificar o ser flexible en sus conceptos.

Asimismo, propuso que los ensayos se hagan acumulando cargas en el peso de menos a más para ir progresivamente trabajando la condición física, o el distribuir en las trabajaderas bien en cada palo según las características físicas a los costaleros, cuestión de importancia para el buen equilibrio del paso y la propia salud de los costaleros.

De la misma manera, resaltó la importancia del "compromiso" por parte de los costaleros, resañando la dificultad que implica el trabajo en equipo si éste no se da, debido a faltas a ensayos....e invitando a todos a ser conscientes de la responsabilidad que implica llevar a la imagen de la que son devotos.

La irregularidad de las calles fue señalada como factor complicado, debido al trazado de muchas de ellas de piedra o los pequeños hoyos y baches con los que se encuentran los costaleros, de ahí que la concentración sea importante bajo el paso, el llevar un calzado adecuado con suela de 2 centímtreos y ropa ancha y cómoda, lo cual no es siempre seguido al pie de la letra por los costaleros ni mucho menos, fueron otros de los factores externos a tener en cuenta expuestos por Jesús Moreno.

El licenciado marchenero concluiría con un rápido repaso a numerosas cuestiones físicas de importancia como el calentamiento para evitar lesiones, así como una correcta prevención y el trabajo de métodos que vayan adaptando el cuerpo del costalero a las diversas parcelas físicas; ejercicios de fuerza, de resistencia, fuerza por excéntricos... de equilibrio pélvico fundamentalmente, ya que en la zona lumbar y abdominal se concentran grandes riesgos de lesión.

Posteriormente, ambos responderían a las preguntas del público presente, continuando el coloquion en esta conferencia que fue la primera de la tarde de sábado del Congreso Nacional Cofrade Pasión a Hombros.