EL ABOGADO JAVIER JAENES HIZO HINCAPIÉ EN QUE "EL PATRIMONIO DE LOS MIEMBROS DE LAS JUNTAS DE GOBIERNO JAMÁS SE VERÁ AFECTADO A NO SER QUE SE INCURRA EN ACTO DOLOSO, CULPOSO O NEGLIGENTE"

Javier Jaenes Pizarro, director del departamento procesal y penal del bufete Montelirio se expresó en estos términos durante la conferencia que impartió dentro del IV Congreso de Costaleros Pasión a Hombros. Bajo el título de Responsabilidad civil y penal frente a terceros de las Hermandades y Cofradías, expuso la conveniencia de la información y la formación de los miembros de la Junta de Gobierno para hacer frente a los riesgos a los que se enfrentan. La diversidad de situaciones tratadas enganchó al público presente, que siguió con suma atención la ponencia. Con anterioridad se celebró una mesa redonda sobre las peculiaridades de las Semanas Santas de Marchena, Osuna, Écija y Morón.

Fuente: La Voz de Marchena

Tras una introducción referida a la normativa básica del Estado español con respecto a las Hermandades y una vez inscritas y reconocidas como Asociaciones en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, el letrado aseguró que "todos sus actos serán responsabilidad de la propia Hermandad, convirtiéndose en administradora de los bienes eclesiásticos bajo la supervisión de la Iglesia a la que debe rendir cuentas".

Javier Jaenes reseñó los tres tipos de responsabilidad en los que puede incurrir la Hermandad como tal, civil, penal o administrativa, diferenciándola de la responsabilidad de los socios y personas que la gobiernan o la representan. Así, mientras las Hermandades "responderán con todos sus bienes presentes o futuros, sus asociados no lo harán personalmente a no ser por las deudas contraídas en actos dolosos, culposos o negligentes". En este sentido defendió la importancia de una correcta redacción de las actas, sobre todo cuando se trate de una votación, ya que "cuando la responsabilidad no pueda ser imputada a ningún miembro de la Junta de Gobierno responderán todos solidariamente, a menos que puedan acreditar que no han participado en su aprobación y ejecución, o que expresamente se opusieron a ella".


En este sentido, ilustró su ponencia con experiencias acaecidas en algunos desfiles procesionales, aunque matizó que son muchas las situaciones que pueden vivirse aparte del discurrir de la cofradía. En el primer caso es muy importante la labor del prioste y, al tiempo, muy complicado dilucidar hasta qué punto es responsable de algunos accidentes, como el caso del pequeño nazareno que se cayó al subirse a una escalera, y decidir si fue o no un acto imprevisto. Por ello abogó por la importancia de que la Hermandad tenga contratada una póliza de seguros que cubra este tipo de riesgos, "ya que en caso contrario tendría que responder con todos sus bienes para reparar el daño, ya que el prioste sólo lo haría si se considera un acto doloso, culposo o negligente". Otros ejemplos fueron los accidentes ocurridos en Sevilla, el del Cristo de la Buena Muerte (1983), en la procesión del Corpus con el desplome de un altar (2010) o en el paso de la Virgen de la Cabeza (2013).

En cuanto a la labor de los costaleros afirmó que "actualmente, salvo alguna excepción éstos no gozan de una relación laboral con las Hermandades, aunque muchas de ellas contratan un seguro de salud y de responsabilidad" y animó a los capataces a "velar por el cumplimiento de las normas que deben seguir los costaleros, puesto que en ocasiones su exceso de celo le hacen caer en actuaciones desafortunadas que pueden provocarles lesiones". Por todo ello, y a pesar de que algunos capataces contratan su propia póliza de seguros, "las Hermandades deben tener un conocimiento de quienes portan sus pasos y evitar accidentes cuando se vean casos sospechosos de anomalías físicas en algunos de ellos".


El ponente finalizó su intervención dando cuenta de la responsabilidad penal de las personas físicas que conlleva la intervención del poder punitivo del Estado mediante la sanción penal, y de la responsabilidad fiscal, señalando las rentas exentas de tributación y de las medidas de algunos Ayuntamientos de liberar a las Hermandes del pago de algunos impuestos municipales, como el caso del IBI, "debido a la extraodinaria labor social que realizan".

Tras un turno de intervenciones, en el que algunos Hermanos Mayores mostraron su inquietud ante los riesgos que contraen, Javier Jaenes recalcó la finalidad de su charla que no es otra que "hacer ver a los que tenemos la misión de mantener nuestro legado, la necesidad de informarse sobre las cláusulas de las pólizas de seguros y la importancia de la formación de los miembros que componen las Juntas de Gobierno, precisamente para poder gozar de una absoluta tranquilidad". Finalmente el conferenciante recibió un detalle conmemorativo de parte de su amigo de juventud y presentador de la jornada, Gonzalo Lozano.


Con anterioridad se celebró una mesa redonda en la que se trataron las peculiaridades de las Hermandade de Marchena, Osuna, Écija y Morón. Moderada por Francisco J, Fernández-Pro, contó con las intervenciones de fray Tomás Javier Gago, párroco de San Miguel y del presidente del Consejo de Hermandes y Cofradías de nuestra localidad Juan Manuel Vicente, además de las de José Rafael Caro (Écija), Antonio Ramón Ramírez (Morón) y Francisco Pérez (Osuna).

Los componentes de la mesa trataron fundamente las relaciones existentes entre las Hermandades entre sí y con la Iglesia y la labor social que desarrollan a lo largo de todo el año, destacando el padre Javier la evolución generada en las propias Hermandades "que se han ido democratizando ante las prácticas de otros tiempos en las que las clases pudientes las utilizaban como una forma de dominio hacia el pueblo". En lo referente a la estética y al copiado de modismos, Juan Manuel Vicente aseguró que "Marchena no se está sevillanizando en exceso, sino que más bien está en un proceso de recuperación de nuestras propias tradiciones".